02/02/2012 - Mitt Romney, precandidato presidencial del Partido Republicano a la presidencia de EE.UU., salió primero en las elecciones previas del partido en el estado de Florida, realizadas el 31 de enero de este año. Con este resultado, Romney reafirma su gran favoritismo para conquistar la candidatura republicana. De esta forma, en la campaña para las elecciones presidenciales estadounidenses, que se van a disputar el 6 de noviembre, cada vez tiene más espacio la disputa entre el actual presidente Barack Obama y Mitt Romney, en vez de la disputa interna republicana. Por eso, la disputa republicana es, hoy día, básicamente parte de la disputa de Romney con Obama.
El presidente Obama está consiguiendo avances importantes en el único tema que realmente puede amenazar su reelección, que es la cuestión económica. Poco a poco la economía del país va recuperándose de la crisis económica que ocurrió después del terremoto financiero de 2008, todavía en el gobierno del Partido Republicano, con George W. Bush. En los últimos dos años, EE.UU. creó 3 millones de empleos y está en una situación mucho menos problemática que Europa a corto plazo, por ejemplo. De esta manera, Obama está preparándose para tener condiciones políticas de hacer un debate victorioso con cualquier candidato republicano que enfrente en las elecciones de noviembre.
En otro asunto clave para la elección, la cuestión de la seguridad externa, Obama tiene puntos muy fuertes a su favor, como la retirada de las tropas de Irak (agradando especialmente a los sectores que tienden a la extrema izquierda y a la izquierda), y el hecho de haber encontrado a Osama Bin Laden (agradando especialmente a los sectores que tienden al centro y a la derecha). Otra conquista importantísima del presidente es la reforma del sistema de sanidad, esperada hace décadas en el país. Con la elección empezando a polarizarse entre Obama y Romney, este último está empezando a posicionarse más agresivamente con relación al actual presidente, lo que facilita el apoyo del sector más conservador del Partido Republicano.
De esta forma, con las condiciones políticas favorables a Obama y la altísima eficiencia del presidente en el debate político-electoral, la candidatura de Romney necesita, para tener más posibilidad de victoria, un ambiente político más agresivo, con menos espacio para el debate. Con relación a las elecciones previas republicanas, una victoria de Romney favorece a Obama, pues reduce el grado de enfrentamiento que habría en un eventual segundo mandato, a pesar de ser aparentemente más difícil derrotar a Romney que a los otros precandidatos republicanos. A medio plazo, la victoria de los moderados con la candidatura Romney en el Partido Republicano es lo que más favorece a la izquierda estadounidense, que necesita un ambiente lo más constructivo posible para implementar sus políticas.
Las elecciones presidenciales de EE.UU. de este año serán importantísimas para el mundo. Muchas cuestiones globales serán afectadas por su resultado, como la implementación del Estado palestino, el conflicto de EE.UU. y de Europa con Irán, la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, la continuidad de la democratización de los países árabes, la racionalización del sistema financiero internacional, el multilateralismo en las relaciones internacionales y el combate efectivo al calentamiento global, que son algunos de los asuntos más importantes de la política mundial actual. De esta forma, el 6 de noviembre de este año, se puede estar seguro de que el mundo estará muy atento a lo que se decida en EE.UU.. Haga clic aquí para ver el video de la noticia.