15/02/2012 - Las elecciones para presidente de Finlandia, cuya segunda vuelta fue disputada el 5 de febrero, terminaron con la victoria del conservador Sauli Niinistö, que pertenece al partido Coalición Nacional. En la segunda vuelta él derrotó al candidato del partido Los Verdes, Pekka Haavisto, por el 62,6% al 37,4%. La abstención del 31% fue la mayor desde que las elecciones presidenciales empezaron a realizarse directamente por el voto popular, en 1994. Esta victoria de la derecha ocurre después de 30 años seguidos en que la presidencia del país fue ocupada por un socialdemócrata. Niinistö reemplazará a la presidenta Tarja Halonen, que tuvo dos mandatos de 6 años.
En la primera vuelta, disputada el 22 de enero de este año, Niinistö conquistó el 37% de los votos, mientras que Haavisto tuvo el 18,8%, un poco más que Paavo Väirinen, de perfil euroescéptico, del Partido del Centro, con el 17,5%. De esta forma, los dos candidatos que disputaron la segunda vuelta tenían una postura favorable a la Unión Europea y al euro. Niinistö y Haavisto participaron del gobierno liderado por el socialdemócrata Paavo Lipponen, de 1995 a 1999, siendo que Niinistö fue ministro de economía de 1996 a 2003, o sea, también durante el segundo gobierno de Lipponen, de 1999 a 2003. De esta forma, el presidente electo fue uno de los principales gestores de la entrada del país a la zona del euro. Finlandia es el único país nórdico que forma parte de la moneda única actualmente.
En la primera vuelta, el candidato del Partido Socialdemócrata fue justamente el exprimer ministro Paavo Lipponen, que consiguió sólo el 6,7% de los votos, con el electorado de izquierda migrando fuertemente hacia Haavisto. La extrema derecha, representada por el candidato del partido Finlandeses Verdaderos, Timo Soini, tuvo el 9,4% de los votos. Con la victoria de Niinistö, tanto el cargo de primer ministro como el de presidente quedan con la Coalición Nacional, partido de perfil conservador que lidera un gobierno de centro. El presidente tiene poco poder en Finlandia comparado con el primer ministro, pero es el jefe de las Fuerzas Armadas y coordina la política exterior del país, a excepción de los asuntos europeos, a cargo del primer ministro.
Fue la cuarta vez que Niinistö disputó la elección presidencial. Con su victoria, está garantizado el apoyo de Finlandia a la Unión Europea en los próximos años, que estuvo amenazado por el desempeño de la extrema derecha en las elecciones parlamentarias de abril de este año, con el partido Finlandeses Verdaderos consiguiendo el 19% de los votos. A pesar de esta votación, el partido no entró al gobierno. En esta elección presidencial, se puede notar también la división de la izquierda, con el Partido Socialdemócrata perdiendo muchos votos que van hacia el partido Los Verdes. La gran abstención de la segunda vuelta, del 31%, parece reflejar tanto esta división de la izquierda como la votación de la extrema derecha, fuertemente antieuropeísta.
La elección presidencial finlandesa está incluida en el contexto europeo en que lo que está en juego en el espectro político-electoral es la continuidad del proyecto de integración europea. En general, en las elecciones recientes y en las de un futuro próximo en los países europeos, vemos que la izquierda apoya una integración más solidaria, mientras que la derecha apoya una integración más austera. Por su parte, la extrema izquierda tiene gran desconfianza del modelo de integración europea de las últimas décadas, mientras que la extrema derecha defiende la paralización del proceso de integración europea. De esta forma, en el panorama europeo, en estas elecciones finlandesas venció la integración europea de perfil conservador. Haga clic aquí para ver el video de la noticia.